La madrugada del 1 de abril de 2025 marcó un nuevo hito en la exploración espacial con el lanzamiento exitoso de la misión Fram2, la primera operación tripulada en alcanzar una órbita polar. La cápsula Crew Dragon Resilience, de SpaceX, despegó desde el Centro Espacial Kennedy en Florida, transportando a una tripulación de cuatro personas cuya trayectoria orbital incluye el sobrevuelo directo de los polos norte y sur de la Tierra.
La misión, de carácter privado, ha sido impulsada y financiada por el empresario de criptomonedas Chun Wang, fundador de los grupos F2pool y Stakefish. Wang, quien también lidera la misión como comandante, está acompañado por la cineasta noruego-británica Jannicke Mikkelsen (comandante de la nave), la ingeniera robótica Rabea Rogge (piloto), y el explorador polar Eric Philips (especialista de misión y oficial médico).
Objetivos científicos y tecnológicos
Durante los tres a cinco días previstos de duración, Fram2 ejecutará 22 experimentos científicos enfocados en fisiología humana, observaciones geofísicas y biotecnología en condiciones de microgravedad. Entre los estudios destacados se encuentra la primera radiografía espacial del cuerpo humano, así como la observación del fenómeno atmosférico STEVE, un tipo de emisión luminosa similar a las auroras boreales.
La tripulación también experimentará con el cultivo de hongos comestibles y realizará monitoreos en tiempo real de salud cerebral, circulación sanguínea, densidad ósea y patrones de sueño, utilizando tecnología portátil. Los datos obtenidos servirán como referencia para futuras misiones de larga duración, tanto en órbita terrestre como en destinos más lejanos como Marte.
Una órbita inédita
La órbita polar de la misión —con una inclinación de 90 grados— representa una desviación significativa respecto a trayectorias habituales como la de la Estación Espacial Internacional (51,6 grados). Esta configuración permite observar y estudiar regiones de difícil acceso, incluyendo áreas de intensa actividad auroral y condiciones climáticas extremas.
El sobrevuelo de los polos no solo amplía las posibilidades científicas, sino que ofrece una perspectiva inédita del planeta, hasta ahora reservada a satélites no tripulados. La cápsula Resilience ha sido equipada con una cúpula de observación panorámica para facilitar tanto la observación visual como la recolección de datos fotográficos.
Homenaje histórico
El nombre Fram2 hace alusión directa al legendario barco de exploración polar Fram, utilizado por figuras como Fridtjof Nansen y Roald Amundsen a finales del siglo XIX y principios del XX. Como gesto simbólico, la tripulación lleva consigo un fragmento de la cubierta original del barco, firmado por el explorador Oscar Wisting en 1910.
Este vínculo entre exploración polar y espacial refuerza la narrativa de continuidad en la historia de las expediciones humanas hacia lo desconocido, conectando las fronteras geográficas del pasado con las nuevas fronteras orbitales del siglo XXI.
Una misión con proyección futura
Fram2 se inscribe dentro de una creciente tendencia de misiones espaciales privadas con objetivos científicos, exploratorios y simbólicos. A diferencia de iniciativas puramente turísticas, esta operación demuestra el potencial del sector privado para ampliar el alcance de la investigación espacial.
Los resultados de la misión contribuirán a áreas como la medicina espacial, la ingeniería de sistemas de soporte vital, la observación atmosférica y el diseño de hábitats sostenibles para entornos extremos. También representa un precedente para futuras operaciones en órbitas atípicas o misiones de sobrevuelo polar lunar y marciano.
Fram2 no solo abre un nuevo capítulo en la trayectoria orbital terrestre, sino que redefine las posibilidades de exploración humana y tecnológica más allá de las rutas convencionales.